Los frascos de vidrio ámbar con recubrimiento plástico de 250 ml están diseñados para el almacenamiento seguro de reactivos y muestras sensibles a la luz en aplicaciones de laboratorio.
El vidrio ámbar protege el contenido frente a la radiación UV, mientras que el recubrimiento plástico aporta mayor seguridad frente a impactos y roturas. Su diseño resistente y funcional los convierte en una solución práctica para laboratorios químicos, farmacéuticos y de investigación.
